Lo que creemos...
Creemos que las escrituras, tanto el antiguo como el nuevo testamento, son
la Palabra de Dios inspirada, sin errores en los manuscritos originales, y son
la revelación completa de su voluntad para la salvación del hombre y la
autoridad Divina y final para toda la fe y vida cristiana.
Creemos en un solo Dios, creador de todas las cosas, infinitamente perfecto y eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Creemos que Cristo Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre, que fue
concebido por el Espíritu Santo y nació de María siendo virgen. Murió en la
cruz, en sacrificio por nuestros pecados de acuerdo a las Escrituras. Después
resucitó corporalmente de la muerte, ascendió al cielo, donde está a la
diestra de la Majestad en las alturas, y es ahora nuestro Sumo Sacerdote y
Abogado.
Que el hombre fue creado ala imagen de Dios pero cayó en pecado, y por
consiguiente, está perdido y solamente por la regeneración del Espíritu
Santo puede obtener la salvación y la vida espiritual.
Creemos que la sangre derramada de Jesucristo y su resurrección provee el
único fundamento para la justificación y salvación para todo el que cree, y
solamente por recibir a Jesucristo nacen en el Espíritu Santo, y entonces
llegamos a ser hijos de Dios


Nuestra gobernanza
Creemos que la Iglesia esta compuesta por aquellas personas quienes a través de la fe salvadora en Jesucristo han sido regenerados por el Espíritu Santo y están unidos en el cuerpo de Cristo del cual Él es la cabeza.
Creemos que Jesucristo es Señor y Cabeza de la Iglesia; y que cada iglesia local tiene el derecho, bajo Cristo, de decidir y gobernar sus propios asuntos, estableciendo un esquema de liderazgo y autoridad estrictamente bíblico neotestamentario.
Nuestra Misión
Seguir el mandato comisionado por Jesucristo:
Id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén



